La Tormenta Entre Mundos
El viento golpeaba los ventanales de la Torre de Astronomía con una furia que parecía personal, como si la tormenta hubiese elegido precisamente esa noche para descargar toda su cólera sobre Hogwarts. Los relámpagos rasgaban el cielo en intervalos cada vez más cortos, y el trueno que los seguía hacía vibrar las piedras centenarias bajo mis pies.
—Deberíamos haber pedido permiso a Flitwick antes de intentar esto solos —murmuró Hermione, sin apartar la vista del pergamino que sostenía entre las manos temblorosas. La luz de las velas proyectaba sombras inquietas sobre su rostro concentrado.
—Llevamos semanas preparándolo —repliqué, trazando con la varita el último símbolo del círculo rúnico que habíamos dibujado sobre el suelo de piedra—. El examen es mañana. Si no lo probamos ahora, nunca sabremos si funciona.
Ella suspiró, aunque no discutió más. Sabía tan bien como yo que Estudios Mágicos Avanzados era la asignatura más exigente que habíamos cursado, y que el profesor Flitwick, pese a su carácter afable, no toleraba la mediocridad en un examen que él mismo consideraba "la cúspide de la comprensión rúnica moderna".
El círculo que habíamos trazado combinaba runas nórdicas…
