El Peso de la Puerta de Vidrio
(A lo mejor en algun momento escena donde la amiga se cae y el,a se preocupa mucho, recprdando lo aue le pasó a ella, por suerte la amiga tal vez esta bien)
El estacionamiento del Centro de Hielo Maple Creek está casi vacío a esta hora de la tarde, salpicado apenas por un puñado de autos que reconozco de memoria: la camioneta azul del entrenador Whitfield, el Honda destartalado de la mamá de Zoe, un par de vehículos que no ubico. Mis manos siguen sobre el volante, aunque el motor lleva apagado casi diez minutos. Los dedos se me han quedado blancos de tanto apretar.
Miro el edificio a través del parabrisas como si fuera un animal que pudiera atacarme si hago un movimiento en falso. Es una construcción sencilla, de esas que uno encuentra en cualquier pueblo pequeño de Nueva Inglaterra: paredes de metal gris, un letrero descolorido que dice MAPLE CREEK ICE CENTER en letras azules que alguna vez fueron brillantes, y esa puerta de vidrio doble que ahora, desde aquí, me parece la entrada a otra dimensión. Una que prometí no volver a cruzar.
Pero le dije a Zoe que vendría. Se lo prometí con esa voz firme que uso cuando quiero convencerme de algo a mí misma más que a la otra persona.…



